Entrevista al Dr. Guilarte – Revista Elle
(Verano 2025)

Nariz, natural y cerrada

Artículo publicado: Verano 2025

Un promedio de 400 cirugías anuales y el prestigio que da ser uno de los cirujanos más innovadores y con un destacado criterio personal, es motivo suficiente para que la revista Elle confíe, nuevamente, en la opinión del Dr. Guilarte para sus reportajes en el ámbito de la Cirugía Plástica.

¿A qué se refieren con «natural» y «cerrada»?

Natural” es hoy el objetivo prioritario: lograr una nariz que se integre armónicamente en el rostro de cada paciente. La clave está en evitar la rigidez, que puede surgir por dos motivos. El primero, cuando el cirujano repite mecánicamente una misma técnica en todos los casos, dando lugar a narices demasiado similares entre sí. El segundo, cuando se dañan en exceso los tejidos y estructuras internas durante la intervención, comprometiendo la movilidad y naturalidad del resultado. Una nariz natural es una nariz que embellece el rostro de la paciente sin que esta pierda su personalidad.

Cerrada” hace referencia a un tipo de rinoplastia en la que todo el procedimiento se realiza sin abrir la piel de la columela, es decir, sin alterar visiblemente la capa superficial de la nariz. De este modo, evitamos cicatrices externas innecesarias. Esta técnica es posible gracias a la evolución constante de la rinoplastia y a la incorporación de herramientas de alta precisión, como el piezótomo, que permiten trabajar preservando al máximo los tejidos blandos. El resultado: menos inflamación, menos hematomas, una recuperación más rápida y, sobre todo, ausencia de cicatrices visibles en la gran mayoría de los casos.

¿Qué relación existe entre nariz y juventud?

El Dr. Guilarte defiende que «una nariz bonita quita años» y la prueba de esto es que la demanda de rinoplastias ha crecido un 30% entre las mujeres de 50 años.

En Rinoplastia, como en arquitectura, nunca se debe empezar la casa por el tejado.

Imaginemos un edificio con su sótano, varias plantas y un bonito ático. Si vamos a reformar este edificio, ¿lo suyo no sería hacer todos los trabajos en el sótano, dónde no se ven, para no comprometer el ático, que es lo más visible de todo el edificio? Según el Dr. Guilarte con la nariz sucede algo similar, aunque es más difícil, la mejor opción es preservar el dorso original, realizar todo el trabajo en el tabique y huesos laterales, para hundir ligeramente la nariz manteniendo intacta sus estructuras fundamentales.

Una nariz bonita quita años.
Y una rinoplastia, al igual que la construcción de una casa,
nunca se empieza por el tejado.- Dr. Rubén Guilarte

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