La rinoplastia se fundamenta en la modificación de las estructuras profundas de la pirámide nasal para que la piel posteriormente se readapte tomando la misma una forma diferente y presumiblemente más estética.
Por ello, cualquier rinoplastia debe basarse en el diagnóstico preciso de las alteraciones de cada uno de sus componentes anatómicos, de cada una de sus subunidades y de la interrelación entre ellas.
Según las características de la nariz del paciente y el resultado deseado usaremos una técnica u otra. Solemos englobar las técnicas en dos conjuntos (estructural y preservación) y ordenarlas en tres grupos:
Los objetivos de una rinoplastia
Pueden ser estéticos, funcionales, ambas cosas. También podemos mejorar una nariz que ya ha sido operada anteriormente y cuyo resultado no es satisfactorio (Más información).

