Injertos nasales

Cuando falta materia prima…

La nariz está formada por piel, componentes óseos y cartilaginosos. En el momento que el cirujano se dispone a transformar la nariz, modela estos componentes para conseguir mejorar forma y/o funcionalidad. En condiciones óptimas, el cirujano modela huesos y cartílagos para obtener el resultado planificado, pero hay veces que estos componentes no tienen la suficiente consistencia y calidad deseada, por lo que plantear la cirugía sin más puede derivar en un resultado perjudicial a corto o largo plazo.

Cuando estos componentes no son suficientes para soportar las consecuencias de la intervención, acudimos a los injertos para reforzar la estructura nasal.

Los injertos pueden ser: bien de cartílago, de fascia, de hueso o compuestos (cartílago y piel). Siempre desaconsejaré utilizar cualquier tipo de injerto que no sea autólogo (de usted mismo, propio) por las frecuentes complicaciones que éstos causan.

1.- Injertos de dorso

2.- Injertos de punta

Injerto de dorso tipo onlay para resecciones excesivas de dorso (iatrogenia), dorsos hundidos por drogas…

Injertos cartilaginosos de ala nasal (alar batten graft) y de punta nasal (escudo tipo Sheen)

Injertos de nariz, de dónde salen y cuándo se usan

Los injertos en rinoplastia que más utilizamos son los formados por fragmentos de cartílago que nos permiten reforzar, reconstruir o mejorar la estructura de la nariz. Los empleamos cuando hay déficit de cartílago, ya sea por cirugías previas, traumatismos o deformidades congénitas.

  1. Injerto de costilla (cartílago costal):

    • Se obtiene de una costilla.
    • Proporciona gran resistencia y volumen, ideal para reconstrucciones mayores.
    • Se usa en rinoplastias secundarias, reconstrucción de narices colapsadas o grandes deformidades.
  2. Injerto auricular (cartílago de la oreja):

    • Se extrae de la concha auricular, sin alterar la forma de la oreja.
    • Es más flexible, útil para refinar la punta nasal o corregir pequeñas irregularidades.
    • Se emplea en casos que requieren menor soporte estructural.

Los injertos permiten mejorar tanto la función respiratoria como la estética nasal, restaurando la armonía facial y asegurando resultados más naturales y duraderos.