Si se realiza apropiadamente las complicaciones generales como hemorragias, infecciones… son muy poco frecuentes. Esto no quiere decir que en ocasiones no sea necesaria una segunda intervención para obtener el resultado definitivo deseado pues hay casos tan complejos que así lo requieren (retoques o reintervenciones para pequeños defectos), sino que son muy infrecuentes complicaciones generales como las anteriores.
Tratar la anatomía nasal de forma delicada y con gran conocimiento de ella es fundamental. A diferencia de los retoques, las secuelas son alteraciones de la forma que requieren de un procedimiento más complejo para su corrección. De ahí que sea tan importante apostar por un cirujano plástico bien formado en este campo.
Como cirujano plástico y cirujano de la nariz, sé lo importante que es la precisión en esta cirugía y le haré entender que no son necesarias escisiones de grandes magnitudes para obtener un buen resultado. El corte y la sutura deben estar perfectamente emplazados, hacerlos más grandes para asegurar el resultado es un error que puede incluso derivar en una secuela.
Para todo lo anterior, hay unas fases por las cuales pasamos con cada uno de nuestros pacientes: fase prequirúrgica, fase quirúrgica (cirujano y anestesista) y fase postoperatoria. Y, en todas ellas actúan los siguientes factores:
- Factor humano
- Relación médico-paciente
- Las medidas de extraseguridad

